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"Activación"

Traducción del Capítulo: Activation. De, R. B. Alderman. En su: Psychological behavior in sport, Philadelphia, Saunders, 1974

Un interés principal de los entrenadores es como poner a un atleta o a un equipo "listo" para una confrontación.
Es por ello que la mayoría de las discusiones o intercambios de criterios acerca de la motivación entre los entrenadores tienen que ver con el "cómo activar a un atleta" para que pueda lograr el óptimo en su ejecución. Generalmente el objetivo es brindar condiciones que capaciten al atleta para ejecutar mejor, tirar más duro, correr más rápido, sin sobreactivarlo para no perturbar su ejecución. La activación es vista por la mayoría como una escala de medidas indicando grados de disposición para la acción, que va desde el sueño más profundo en un extremo a un estado de excitación en el otro. La conducta en los extremos de este continuo puede interrumpir la ejecución efectiva de la tarea.
Una revisión de la literatura psicológica revela que ello es valido para toda ejecución humana, intelectual o física a una intensidad deseable. La investigación en psicología del deporte, describe como el esfuerzo atlético puede ser "cargado" a un nivel óptimo durante la competencia. Tanto el "sonido científico" como los "métodos místicos" han hecho proposiciones sobre cómo preparar psicológicamente al atleta para el esfuerzo máximo.
El trabajo de crear condiciones y un "estado mental" que conlleven a una ejecución atlética máxima es difícil. El atleta parece ser activado o deprimido por variadas razones, de las cuales solo algunas pueden ser captadas por un observador.
El atleta puede poner unidos un mismo set mental que resulta de que él haya sido sobre o subactivado junto con factores externos a su esquema psicológico de pensamiento que pueden influir en cuán "arriba o abajo" el se encuentre para una confrontación dada.
Más allá de eso, el problema no consiste simplemente en excitar a los atletas para una confrontación sino en llevarlos a niveles óptimos de activación y de motivación, niveles que si son sobre pasados pueden interrumpir los patrones de movimiento fino y coordinado y además entorpecer su ejecución.
Ayudar a los atletas a obtener un nivel óptimo de motivación se hace dificil también, por el hecho de que los atletas difieren en los signos conductuales que señalan que sus mentes y cuerpos están listos para enfrentar la fuerza de una competencia atlética vigorosa. Por eso, los métodos adecuados para un atleta pueden ser inútiles con otro.
Teniendo estas dificultades en mente las paginas siguientes tienen que ver con diversos aspectos del problema de la motivación y la activación. Esto incluye una revisión de investigaciones básicas que tienen que ver específicamente con el deporte y los atletas y un resumen de técnicas que han sido empleadas e investigadas por psicólogos del deporte en el mundo.
Hallazgos investigativos básicos.
Mucho hallazgos de los laboratorios psicológicos y psicofisiologicos que tienen que ver con la activación y la conducta humana tienen implicaciones útiles para el entrenamiento atlético. ( Los términos "activación" y "motivación" se usan indistintamente en este ensayo. Ambos se refieren a la constelación de signos psicológicos, musculares y fisiológicos que indican que en grados variables el individuo se esta preparando a si mismo para rendir vigorosamente.).
Desde un punto de vista psicológico, la activación de un individuo debido a hechos conscientes o a sus propias estimaciones de los niveles de fuerza de la futura ejecución, está marcada por dos clases de signos:
a)Indices de que el cuerpo se prepara. de algún modo para la acción, incluyendo el aumento del tono muscular cambios en el sistema óptico, aumento de la frecuencia cardiaca y cambios en la respiración y
b) Signos de que el cuerpo cesa temporalmente las acciones que pueden interferir con ejecuciones musculares vigorosas, incluyendo una disminución de los movimientos digestivos del estómago, supresión de los reflejos de eliminación de desechos y demás. También cuando los individuos están evidentemente activados, muestran altas diferencias específicas individuales cuando se les miden sus sistemas fisiológicos y musculares.
Algunos se ponen tensos en todos los grupos musculares mientras otros evidencian patrones únicos de tensión muscular en ciertos grupos de músculos. Aun los signos fisiológicos de activación, por ejemplo sudoración de las palmas de las manos, son altamente individuales en su naturaleza.
En algunas personas la frecuencia cardiaca sube aceleradamente cuando están activadas y en otras no. A unas les sudan copiosamente las manos y a otras no. Por esta Razón la técnicas (*que serán vistas más tarde ) que se centran en cambiar el estado mental o los procesos musculares pueden ser muy útiles con uno y con otro no.
Aun más allá de ello, los sujetos en los grupos son activados en grado variables al ser expuestos a las mismas situaciones potenciales de estrés. Por ejemplo, las competencias atlética. No sólo difieren sus reacciones corporales sino sus experiencias basadas en situaciones semejantes y sus sensaciones sobre el presente, producen patrones altamente diferentes de motivación. La ayuda más valiosa de los experimentos que relacionan la ejecución con los niveles de activación, cambiando el nivel de motivación y estudiando la ejecución durante un día típico a lo largo de varios puntos de una escala se muestra a continuación:
Ver gráfico 1
En general, estos estudios indican que para cada tarea física (que usualmente requiere algún grado de compromiso mental) hay un nivel óptimo de excitación, si este óptimo se excede, resulta una ejecución inferior al óptimo.
Las tareas simples, directas y bien aprendidas se facilitan cuando se logran altos niveles de motivación, mientras que las complejas, las que no han sido bien aprendidas o son nuevas para el ejecutante se interfieren con altos niveles de excitación. Estas relaciones se ilustran como sigue:
Diversos deportes requieren niveles de activación diferentes, y aun en un mismo deporte, diferentes posiciones y sus habilidades requieren diferentes niveles de activación mientras que el juego se desarrolla (en su transcurso)
El tiro directo, o el defensa de balompié que protege un pase del atacante, pueden requerir cantidades diferentes de activación que los de un zaguero que trata de entender la defensa, cantar la jugada, cambiarla en la línea de pelea, correr atrás y situarse el mismo para un pase y finalmente tirar a un objetivo en movimiento entre hombres que pelean en la línea. Las manos del jugador de baloncesto mientras driblea o tira parecen ser contrariamente efectivas si el atleta está altamente activado antes o durante el partido, pero su rebote puede no estarlo. Los movimientos complejos y precisos en el caballo de salto pueden interrumpirse si en su primer encuentro el parase sobre las manos en los arzones (anillos) parecieran requerir menos esfuerzo bajo las mismas condiciones.
Otro hallazgo importante para el entrenador es que la activación es "cautivante". Existen fuertes influencias sociales sobre el nivel de activación del atleta. La gente altamente activada, activa a los que están a su alrededor, como se muestra en el capitulo VII, que describe los cambios en la frecuencia cardiaca de los entrenadores que observan sus equipos. Los jugadores excitables tienden a sobre motivar a aquellos que lo rodena en los vestidores y el entrenador que no es capaz de autocontrolar sus emociones causa cambios significativos en sus alumnos. Los jugadores sobreactivados tienden a infectar sus compañeros de equipo antes o durante las competencias.
También un sujeto que anticipa su participación en tareas con demandas físicas, evidenciará signos fisiológicos de activación aproximadamente conmensurables con las demandas percibidas. En algunos de los pocos estudios en este tópico, las medidas de los procesos corporales del ejecutante indican que (al menos de modo general, los procesos individuales de activación son capaces de distinguir inconscientemente entre las anticipaciones de las demandas fuertes y moderadas sobre sus sistemas muscular y cardiovascular. Estudios en luchadores, alpinistas, jugadores de balompié y aquellos que ocasionalmente hacen ejercicios, confirman el hallazgo de que la anticipación de actividades vigorosas se reflejara en los cambios de la frecuencia cardiaca, en las modificaciones de la química sanguínea así como en cambios en la respiración y la presión sanguínea por tanto un número de hallazgos generales puede aplicarse a las situaciones deportivas:
a. Hay un nivel óptimo de activación apropiado para cada clase de tarea.
b. La sobreactivación puede interrumpir la ejecución en tareas precisas o pobremente aprendidas.
c. Existen señaladas diferencias individuales en las medidas psicológicas, musculares y fisiológicas de la anticipación.
d. La anticipación de demandas físicas futuras resultan en cambios en los índices de activación que a groso modo son paralelos a las demandas percibidas.
Activación en el deporte: Hallazgos investigativos
Algunos de los principios generales revisados han sido estudiados en el contexto deportivo. Además los estudios clínicos y experimentales se han dirigido hacia los problemas específicos en la activación encontradas en los atletas.
Por ejemplo, Renold y sus colegas miden índices de estrés en la sangre de los equipos de primera categoría de remos ante del entrenamiento. Los remeros muestran cambios significativos en las medidas obtenidas ( conteo de losinofilos). Antes de la competencia los remeros, así como los timoneles y el entrenador, evidenciaron las mismas adaptaciones al estrés que viene.
Harmon y Johnson señalan cambios marcados en la presión sanguíneas y otras medidas de activación en 42 jugadores de balompié ante de los juegos y un cambio similar en la frecuencia cardiaca fue encontrado en 4 corredoras altamente entrenadas por Skubic y Kilgendorf. En el último estudio los investigadores estimaron que el 59% de los ajustes fisiológicos a las carreras próximas se registraron antes de la carrera debido a los factores emocionales implicados .
Kozar encontró cambios significativos en la frecuencia cardiaca en alpinistas antes de la competencia, pero su medición no predijo las ejecuciones posteriores.
En un estudio más preciso Curran y Wherry observaron respuestas anticipativas en 64 cadetes pilotos navales y marítimos antes de una situación que implique esfuerzo físico. En general encontraron que el tiempo percibido desde que la tarea empieza, el tiempo percibido hasta que la tarea ocurre y el tiempo transcurrido después de la previsión inicial del esfuerzo, todos influyen en las medidas obtenidas. Sin embargo, como muchos investigadores en este tópico, ellos sugieren de que existen diferencias individuales significativas en el modo en que los organismos de la personas reaccionan al estrés percibido y al esfuerzo físico por venir.
Los psicólogos del deporte en los Países europeos del este han mostrado también gran interés en esta faceta de la ejecución atlética. Desde los años 1920, por ejemplo, en Rusia han investigado mucho sus problemas que incluyen la manera en la cual un atleta se activa para los días de competencia, las semanas, los meses; las medidas fisiológicas que acompañan su periodo de preejecución, de activación y la capacidad del atleta para regular su nivel de activación, solo o con ayuda clínica antes de la competencia para que el nivel óptimo se alcance.
en relación al último problema, los psicólogos del deporte se interesan ( al igual que los entrenadores) en que el atleta no alcance muy temprano o muy tarde el esfuerzo competitivo total. Estos científicos conductuales han estado también interesados con el tiempo que toman en atletas antes de los esfuerzos competitivo y estudian cuidadosamente esta variable en lo que ella refleja la calidad de la ejecución subsiguiente.
Diversas técnicas médicas, terapéuticas, psicológicas, musculares, fisiológicas y a veces aún místicas, son estudiadas formal e informalmente por años, por los científicos en el deporte en las páginas siguientes.
Un interesante grupo de estudios se centra en los problemas sobre la activación que ocurren en los atletas cuando son de súbito enfrentados a cambios en las demandas físicas, menores o mayores a las usuales. por ejemplo, digamos que un atleta es preparado para correr una carrera final en un tiempo dado en el día y que también es cuidadosamente monitoreado en relación a los signos de activación. Mientras que el día y la hora llegan, se le dice que las demandas no serán tan fuertes o que el horario de la carrera es movido de una hora a otra. En otros momentos se da la estrategia contraria que es que al atleta se le dice que el va a correr o a competir a 3/4 de su esfuerzo, y cuando el momento llega se le pide un esfuerzo máximo.
De nuevo, las medidas fisiológicas se monitorean durante un tiempo dado.
Como es de esperar, los atletas superiores son más capaces de ajustar los niveles de activación cuando la intensidad o el tiempo de la demanda son súbitamente cambiados. ellos pueden calmarse y reactivarse a sí mismos mejor que los atletas menos experimentados. El atleta superior puede también activarse rápidamente cuando es necesario.
Esto cambios bruscos en tiempo y en intensidad del esfuerzo ocurren regularmente en el mundo real de la competencia (ej. un evento es pospuesto en el campo o se cambia el día del juego). Por tanto, esta investigación aun que es probablemente nociva para los atletas participantes, los prepara mejor para enfrentar las demoras o modificaciones del estrés relativas al deporte. Estos cambios influyen grandemente en los niveles de activación que, en cambio, son altamente predictivos del nivel de ejecución.
Activación y preparación a largo y corto plazo.
Vanek, y otros proponen que el período precompetitivo se divide en 4 fases primarias relativas a la activación y las "tensiones prearrancada". La primera fase es un período largo que empieza cuando el atleta se da cuenta de que él va eventualmente a participar. Esto puede durar semanas o incluso meses antes de la competencia y puede ser acompañado de signos de nerviosismo, irritabilidad, falta de sueño y cambios fisiológicos indicativos de altos niveles de activación, particularmente cambios en la presión sanguínea.
Un segundo período corto ocurre seguido del entrenamiento y antes de la competencia. Durante este tiempo las estrategias del evento que pueden ser útiles (o dañinas) para la activación de la ejecución atlética pueden ser insertadas.
Tercero, hay una "condición de arrancada" cuando el contacto con la atmósfera competitiva se hace. En este período los atletas inexpertos tienden a sobreactivarse, o a caer en un letargo, o a evidenciar signos fisiológicos y psicológicos de estrés.
Finalmente, existen condiciones de activación dentro (inherentes) del esfuerzo competitivo. Se experimentan cambios en el nivel de activación durante una carrera o un juego, entre los intentos en los eventos de campo y entre los eventos (ejercicios) en la gimnástica. De acuerdo con los aspectos de este tópico, el atleta puede o monitorearse cuidadosamente a sí mismo o recibir ayuda al respecto durante este período.
En este período final de activación, el tiempo tomado entre los esfuerzos máximos por el atleta es casi lo más importante. Muchas veces la duración de estos períodos esta fuera de control del atleta, mientras que en otros momentos es dejado libre en el tiempo que se toma entre los saltos de altura, por ejemplo.
El psicólogo del deporte búlgaro Filip Genov, estudio cuidadosamente la velocidad con la cual los levantadores de pesas se comprometen o disponen en sus pesadas tareas cuando ellos están en un estado de "disposición movilizativa" durante la competencia. El encontró que antes de un levantamiento de pesas exitoso, los atletas pueden moverse más rápido en tareas que ante de intentos no exitoso. Por tanto, se indicó que el éxito en este deporte exigente y explosivo es dependiente de encontrar y lograr altos niveles de activación antes de la ejecución. Los estudios de Genov (que comprenden un período de 10 años de investigaciones en luchadores, gimnastas, atletas de campo y pista, pesistas y basketbolistas) se centraron también en la atención de los atletas durante la competencia y en el tiempo tomado antes de los esfuerzos. Una adecuada movilización (activación) se relaciona con la preparación de los atletas, su estado mental, el grado de dificultad de la tarea, su salud general y también la cantidad de tiempo que se toman antes del esfuerzo. En 1965, por ejemplo, él ploteo el tiempo que se tomó el pesista sovietico L. Zhabolinsky en el Campeonato del Mundo de Teheran. Encontró que el último de los tres intentos (el mas exitoso) estaba precedido por un tiempo significativamente mayor, 70 segs. en contraste con los 40 y 55 segs en los primeros dos levantamientos.
Estudios semejantes se desarrollan en Rusia, analizando el tiempo tomado por Valery Brumel, recordista del mundo en salto alto, antes de cada intento. El tiempo entre intentos como una función del calentamiento comprometido antes o durante las competencias también fue estudiado por Genov, así como otros psicólogos del deporte en Bulgaria y Rusia.
Métodos de ajuste de los niveles de activación de los atletas:
Un número de métodos de ajuste de los niveles de activación de los atletas antes, durante o después de las competencias son desarrollado y a veces investigados por psicólogos clínicos y experimentales, psiquiatras y psicólogos interesados en los problemas de los atletas. algunos métodos son vagas excursiones clínicas, con falta de metodología específicas o de evidencias experimental, mientras que otros son precisos y acompañados de investigación sustanciosa. Algunas de estas técnicas son externas o periféricas y ayudan al atleta a lograr estados variados de relajación o tensión muscular, asumiendo que su estado emocional y fisiológico subyacente será afectado. Otras técnicas se concentran en el estado mental, en los pensamientos y esquemas mentales del atleta. Otras más combinan técnicas para influenciar la periferia así como funcionamiento central del atleta.
En las siguiente discusión, el lector será introducido para estas técnicas y estrategias. Una encuesta más penetrante de métodos, investigaciones y racionales puede obtenerse a partir de la literatura en la bibliografía al final del capitulo. Entrenamiento de Relajación. En los tempranos 1930 un médico norteamericano publicó un libro titulado "Relajación Progresiva" que contenía técnicas precisas para la reducción de las "tensiones musculares residuales" la gente en las cuales las tensiones influenciaban de algún modo negativamente en su funcionamiento normal.
esencialmente la técnica consistía en situar al sujeto en una posición confortable, y entonces ayudarlo a obtener el conocimiento del grado exacto de tensión muscular en todo el cuerpo, en varias partes del cuerpo, y particularmente en l;a cabeza y en la zona del cuello. El paciente, por ejemplo, puede ser instruido primero a "apretar" (contraer) todos los músculos tan fuerte como tu puedas, después, siguiendo un período de relajación a "contraer todos tus músculos la mitad de fuerte", después "1/4 de lo más fuerte que tú puedas", y así proporcionalmente la persona puede contraer sus músculos la cantidad que él desee. Los procedimientos también incluyen pedirle al individuo a contraer, a varios grados, musculares en partes específicas del cuerpo y aún ciertos músculos dentro de una parte dada del cuerpo.
La hipótesis básica de Jacobson, es que hay una línea directa desde el sistema muscular al estado emocional; cuando el control consciente de los músculos periféricos esqueléticos se obtienen, el estado interno del individuo es situado similarmente bajo un mejor autocontrol. Con los años., el método de Jacobson, es religiosamente aplicado por muchos fisioterapeutas y por algunos psicólogos y psiquiatras.
Esta línea de razonamiento promovió la publicación de textos recientes en los cuales los defensores del método destacan variaciones que encontraron útiles así como estudios de caso en los cuales el entrenamiento de relajación jugó una parte.
estas técnicas son a veces usadas por los atletas en sí mismos y en otros momentos aplicados a los atletas, pero en este punto he conocido una investigación no extensiva que ni apoye ni niegue la efectividad de estos métodos en el deporte. Una excepción es el estudio de caso por Niedeffer y Deckner en un tirador en el cual se empleó una combinación de entrenamiento de relajación y de los métodos de Schultz y la ejecución se incremento.
La asunción de que los ajustes de las tensiones musculares periféricas afectan los estados internos emocionales y fisiológicos resulta endeble. Edelman por ejemplo, encontró que las técnicas de Jacobson, fueron igualmente efectivas para lograr el relajamiento del sujeto. Se cree, sin embargo, que estos métodos ofrecen alguna ayuda, particularmente en atletas a los cuales los estados emocionales se reflejan en tensiones musculares excesivas y aquellos para los cuales sus deportes requieren ajustes finos que pueden entorpecerse por tensiones excesivas eb los grandes grupos musculares.
Entrenamiento autógeno de Schultz.
Mientras Jacobson desarrollaba sus métodos de relajación muscular en USA, un psiquiatra alemán, Johannes Schultz empezó a desarrollar un método conocido como Entrenamiento Autógeno. Las primeras descripciones de sus técnicas no fueron traducidas al ingles hasta los años finales de la década de 1950, pero el método fue adoptado por muchos psiquiatras, psicoterapeutas y psicólogos del deporte. Este método enfatiza la concentración en las funciones musculares y autónomas así como en el estado mental del paciente o atleta.
Se le pide al sujeto que se relaje de varias maneras y también que imaginé que sus miembros o área abdominal se calienta, se le ayuda a regular su frecuencia cardiaca y respiratoria, y se le pide que se represente cómo varias partes de su cuerpo "se vuelven más pesadas". El método incluye otras instrucciones para la autorregulación del estado mental, incluyendo la solicitud al individuo de que represente a sí mismo en varios estados de sensación, que visualice a otras personas o a objetos concretos o abstractos y que vivencie colores.
El enfoque ha sido sometido a extensas verificaciones experimentales relativas a procesos corporales y neurológicos que pueden ser modificados. Por ejemplo, no solo se ha encontrado que los miembros imaginados calientes realmente se calienten, que la frecuencia cardiaca puede ser modificada con la practica y que la respiración puede cambiar significativamente, y también que las ondas de los potenciales eléctricos del cerebro puedan mostrar también modificaciones significativas.
los psicólogos del deporte, particularmente aquéllos de Europa del este, han incorporado las
Técnicas de Schultz al entrenamiento precompetitivo de los atletas y que a veces han incluido modificaciones valiosas en el régimen.
En Checoeslovaquia, por ejemplo, ellos han introducido una pizarra visual de la frecuencia cardiaca que el atleta puede inspeccionar mientras hace esfuerzos conscientes para controlarse. Así como con el método de Jacobson, el uso efectivo de las técnicas de Schultz dependen de la experiencia del clínico que lo aplica, así como de la madurez y susceptibilidad de los atletas a los cuales se dirige.
Una de las diferencias principales entre el método de Schultz y el hipnotismo directo del atleta es que en el primer caso el atleta es instruido para regularse a sí mismo en varias formas (perceptual, fisiológica, mental y muscularmente), mientras con el hipnotismo mucho del control del atleta queda en las manos del clínico. De hecho, muchos atletas que participan a niveles internacionales, después son capaces de autoadministrarse el método o modificaciones del mismo.
Desafortunadamente, el interés en los métodos de Schultz que se han encontrado en la literatura europea no ha estado acompañado por investigación científica extensa de su validez en materiales asequibles a los psicólogos del deporte de habla inglesa.
Por ejemplo, a mediados de la década del 60, 65 psicólogos se reunieron en Paris para discutir métodos y teorías subyacentes al entrenamiento psicotónico.
Muchos psicólogos europeos creen que este método relajará a un atleta que está sobreactivado y, con la administración de sugerencias que implican "bajar" contra aquellas que "cargan" los niveles de activación, serán capaces de guiar al atleta a niveles más altos que aquellos que él podría alcanzar si fuera sólo activado sin previamente "llevarlo abajo" y ubicarlo en un "set mental" que implica ignorar los estímulos excesivos dentro de su medio. ellos sienten que el siguiente gráfico compara correctamente los métodos de activación desde la "línea de base" a la activación de un atleta con períodos interpolados en los cuales él es "bajado", ( el atleta es usualmente "alzado, subido" en este método alternativo por medio de exhortaciones verbales que se refieren a lo que se conoce de su sistema motivacional. Por ejemplo,"trata más duro por tu país", "hazle sentir al equipo que ahora tu vas a jugar".).
El grado de participación del atleta en la aplicación del método de Schultz, y en los reseñados varía, por ejemplo, el atleta puede requerir al principio una dirección estricta por parte de un clínico; después las sugerencias pueden ser grabadas y finalmente el atleta puede ser capaz de usar la autosugestión. Algunos atletas han desarrollado modos de guiarse a si mismos antes, durante y después de la competencia. Cuando encuentran enfoques esterotipados, estos atletas están interesados pero rechazan los planteamientos del psicólogo del equipo.
Un número de otros métodos son pragmáticos y operacionales, otros trabajan principalmente en el estado mental y emocional del ejecutante, más que en sus sistemas muscular, fisiológico o neurológico. Pocas de estas técnicas son verificadas por investigación. Muchas han llamado la atención del autor a través de la discusión con atletas y entrenadores de nivel nacional.
Disminuyendo la importancia de la competencia.
Algunos entrenadores calman al atleta antes de la competencia situando la importancia de la misma dentro de una perspectiva adecuada. Un ejemplo extremo de ésto, fue un entrenador antes de un juego de balompié, le dijo a sus jugadores que "como 8 millones de chinos realmente no se interesan en el éxito de este juego".
Los entrenadores de high school pueden señalar a atletas demasiado "arriba" que hay muchos miles (como 35000) de high schools en el país, cada uno de los cuales juega muchos partidos al año, y que el ganar o perder la competencia en cuestión es de una importancia relativamente pequeña.
El atleta que no está suficientemente activado antes de la competencia puede exponerse a un vuelco de su estrategia. La importancia de la competencia ahora y cuando se mira atrás, pueden ser stresados. Las estrategias motivacionales relativa a sus propios sentimientos de realización y autovaloración pueden también ser tensionados para activar al atleta para la competencia.
Aislamiento social y asociación selectiva
Las condiciones sociales tales como la presencia de otros pueden ser sobreactivados o subactivados, y cambiaran significativamente el nivel de motivación individual. Por tanto, resulta a veces útil ajustar algunas condiciones sociales. ( Ejemplo, compañeros de habitación)La posición de un atleta en el vestidor puede ser también cuidadosamente planificada para que él se asocie con un compañero de equipo que tenga un nivel de activación compatible con las inminentes demandas físicas en ambos.
No sólo los compañeros de cuarto pueden ser controlados (ej. asociar un sobre excitado con un clamado), sino que también el proceso de asociación selectiva puede ser trabajado con el colectivo de entrenadores. Por ejemplo, los entrenadores de patinaje figuras, a veces ven que un entrenador calmado se asocia con los patinadores antes de la competencia de figuras, la cual demanda gran precisión y pequeña excitación, mientras que un entrenador explosivo e inspirado puede ser puesto en contacto con el grupo justamente antes de la exhibición de patinaje libre. Si un solo entrenador está a cargo del equipo, debe orientar su propia personalidad y relacionarse más con los atletas cuyos niveles de activación pueden ser cambiados positivamente por la asociación, pero evitar aquéllos a los cuales su nivel de activación él lo puede cambiar en dirección equivocada. Este proceso puede mostrarse así:
1. Un jugador subactivado asociado con otro sobreactivado puede lograr el ajuste óptimo de los dos.
2. Un jugador sobreactivado asociado con otro jugador sobreactivado ( o entrenador) puede probablemente cambiar la activación de ambos a niveles menos útiles.
3. Un jugador a un nivel óptimo de activación asociado con un jugador es también muy alto puede:
a. Sobreactivar al jugador a un óptimo.
b. Calmar al jugador cuyo nivel es demasiado alto.
c. Ajustar los niveles de ambos a un nivel ligeramente cercano al óptimo.
4. Cuando un jugador subactivado se asocia con un jugador que está a un nivel óptimo de activación puede haber un ligero aumento del primero, una reducción del nivel del segundo, o una resolución dejándolos a los dos ligeramente por debajo del óptimo.
5. Un jugador subactivado asociado con un compañero de equipo subactivado parece reducir a ambos jugadores a niveles que resultan menores que lo necesario.
Práctica y ejercicio
La sobreactivaciíon puede reducirse introduciendo una fatiga suave a través de un calentamiento razonablemente fuerte antes del juego, o una práctica moderadamente difícil en el día o en los días antes a la competencia. La sobreexcitación puede ocurrir en algunas situaciones no sólo porque los jugadores estén emocional y mentalmente entregados a la competencia, sino también porque haya habido una excesiva restauración de las energías siguiendo a la terminación del trabajo varios días antes de la competencia. Muchos atletas bien entrenados buscan y necesitan, trabajo moderadamente severo la mayor parte del tiempo y un cese brusco de la práctica antes de una competencia importante pueden producir un estado hiperactivo.
Resulta interesante notar como muchos récords del mundo son establecidos por atletas después de una noche sin dormir; cuando se están recuperando de una enfermedad o cuando han sufrido una lesión.
En algunos de estos casos, la incapacidad del atleta contrarresta los efectos de la sobreactivación debida a la naturaleza de la competencia, produciendo un óptimo nivel de activación. ( es también posible en estos casos que algunos de los atletas imaginen o fabriquen su incapacidad o problema para que la presión de hacerlo bien no fuera tan grande Por ejemplo, si gano, sobrepasó, venzo la noche sin dormir o la incapacidad; si pierdo, tengo una excusa de lo cual hay un record antes, previo).
Los atletas que creen que necesitan calentamiento físico previos a las competencias deben ser autorizados aunque el efecto general nocivo del calentamiento es cuestionado por diversos investigadores. Sin embargo, los atletas que indebidamente son motivados por un calentamiento menor, pueden sustituir un programa suave de estiramiento o aun una ducha tibia para llevar la temperatura del músculo a un nivel óptimo antes de la competencia.
Sexo:Hay algunos atletas que sienten que sus rendimientos aumentan si tienen relaciones sexuales varias veces relativas a las competencias. La investigación no es clara sobre los efectos exactos de la relación antes de la ejecución atlética. Información recogida señala que el día después de la relación sexual no hay reducción significativa de la fuerza de las piernas (que fue de interés en un grupo de boxeadores estudiados). Sin embargo, el grado de energía empleada en estas felices actividades varia de una situación a otra.
Por tanto, es difícil separar los efectos del trabajo físico derivado de la "energía sexual" sobre las condiciones mental, física y emocional de los sujetos. Una buena condición física y la competencia atlética generalmente no reducen los motivos sexuales. Si creemos en datos de Kinsey, las motivaciones sexuales y la frecuencia de las experiencias sexuales de los atletas tienden a exceder los de la población normal. Por tanto pudiera hacerse un caso para la habilidad lograda en muchos programas deportivos, actuando como un afrodisiaco más que como un depresor de la actividad sexual.
Aislar al atleta de sus experiencias sexuales acostumbrados en nombre del entrenamiento atlético no es oído. El aislamiento del boxeador no favorece mejores rendimientos que si él vive con su esposa.
Por otro lado el sexo no resulta experiencia frecuente para algunos atletas solteros y por tanto puede resultar más que una fatiga moderada. Pudiera ser mejor para ellos restringirse antes de la competencia. Por tanto el peligro del sexo en relación a niveles demasiado altos o bajos de activación puede venir debido a alguna ruptura en el esquema sexual del atleta o a una "reacción de aniquilamiento" en parte del atleta, más que por ningún efecto debilitador resultante del acto sexual por sí mismo.
Hipnotismo: El hipnotismo ha logrado cíclicamente cierto respeto pero también, ocasionalmente, ha caído en falta de reputación entre el público en general, los trabajadores profesionales y aquellos individuos interesados en ayudar a los atletas a rendir mejor.
Desde sus inicios en los mediados de los 1800 hacia adelante el hipnotismo progreso dentro del estudio del psicoanálisis y aún dentro de los salones de operación, en obstetra y el dentista.
Después de años de investigaciones científicas y pseudocientíficas, sus métodos y efectos, parece que alguna gente puede ser hipnotizada, que la sugestionabilidad difiere grandemente entre los individuos.
El hipnotismo ha sido empleado esporádicamente en esfuerzos para incrementar la ejecución atlética. no parecen tener éxito las sugerencias posthipnoticas para rendir mejor de modos específicos.
Sin embargo, ligeros incrementos en la ejecución pueden ocurrir si el individuo es informado, mientras está bajo control del hipnotizador, de que él ejecutará su actividad sin dolor o que "recuerde estar relajado" durante las tareas atléticas. Los actos simples con empleo directo de la fuerza pueden incrementarse por medio de la hipnosis si es correctamente usada por un profesional.
En Europa del Este, donde el hipnotismo es empleado por momentos, muchos atletas lo rechazan. Se dice que ello ocurre porque los atletas no quieren pensar que su éxito pueda haber sido causado por otro individuo y no por sus esfuerzos propios. Quisiera que cualquier éxito que pudieran disfrutar sólo pudiera ser atribuído a sus propias fuerzas físicas y psicológicas.
Retirada. Otras de las técnicas para disminuir los niveles de activación antes de las competencias es llamada por algunos psicólogos "retirada del campo psicológico". Un destacado jugador profesional de hockey sobre hielo señala que antes de cada juego critico, cuando los jugadores parece que van a sobremotivar hacen un juego de cartas. Aparentemente el juego que requiere una buena dosis de concentración mental, ayudó a reducir la excitación de la confrontación cercana y optimizo los niveles de activación de los jugadores.
Esta técnica pudiera parecer inadecuada a aquellos entrenadores que tensionan con "una meditación monasterica" a sus atletas por horas, o hasta por días antes de las competencias.
Las técnicas de meditación sobreactivan a los jugadores que ya están listos para las competencias, y son solo discursos precompetitivos de entrenadores ambiciosos.
En resumen, es vital que el entrenador aprenda a trabajar con las diferencias individuales en los niveles de activación precompetitivos de los miembros de su equipo.
La exhortación verbal fue usada como un método de cambiar los niveles de activación.
Algún estímulo verbal puede cambiar la tendencia del atleta a actuar y el vigor de la acción subsiguiente, pero sólo el atleta inexperto e inmaduro acepta una apelación no esencial y emocional a luchar por un sentido general o a "tratar de hacerlo duro".
Asumiendo que los niveles de activación son diferentes entre diferentes miembros del equipo, una apelación directa por el entrenador al grupo puede tener efectos positivos sobre la ejecución de algunos, pero un efecto negativo en el esfuerzo de otros. En la gráfica se representa estos efectos diferentes:
Como se ve los atletas 1 y 4 estuvieron aparentemente subactivados antes de las exhortaciones de sus entrenadores.
Los esfuerzos del entrenador fueron exitosos en el caso de 1 y lo llevaron al óptimo, mientras que aparentemente el 4 estaba tan bajo que la charla de su entrenador no lo ayudó.
Por otra parte, el atleta 2 estaba ya listo para el óptimo nivel y cuando fue sometido a la charla se motivó a un nivel que entorpeció su ejecución subsiguiente.
El atleta 3 estaba también demasiado activado para hacerlo bien y en vez de calmarse (usando alguno de los métodos señalados), se siguió sobreactivando con la charla de su entrenador y se manifestó la interrupción de la ejecución.
El entrenador no sólo debe ser sensible a las diferencias individuales en los niveles de activación que traen para la competencia sino que también debe tener en cuenta que pueden haber diferencias étnicas y raciales en la preparación psicológica para la competencia.
Acomodarse a las preferencias individuales (dentro de lo razonable) en las actividades precompetitivas puede resultar en mejores ejecuciones.


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